El próximo jueves 14 de febrero a las 12 horas Francisco Burillo Mozota presentará, en el salón de actos del vicerrectorado de Teruel, el estudio “El coste social del carbono (CSC): oportunidades en la Serranía Celtibérica”, número 3 de las monografías del Instituto Serranía Celtibérica. El documento ha sido realizado por el doctor Javier García Pérez, consultor internacional del Departamento Forestal de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Roma, y se desarrolla dentro del Proyecto I+D+i: “La Serranía Celtibérica y Segeda, el Patrimonio Histórico como motor del dedsarrollo rural”, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y los fondos FEDER”

En la comparecencia de Manuel Pizarro Moreno en la “Comisión del Senado Español sobre Despoblación en Zonas de Montaña”, el 20 de abril de 2015, manifestó que, tras el Protocolo de Kioto, el pago impuesto sobre las emisiones de CO2 no lo estaban realizando los países que emiten más per cápita o más por unidad de PIB, sino, dentro de España, los territorios despoblados de la minería del carbón, como es el caso de Teruel: “una provincia con seis (sic) habitantes por kilómetro cuadrado es la que más está ensuciando el medio ambiente en el mundo. Eso no puede ser y, por lo tanto, hay que buscar mecanismos o elementos de fijación de CO2, de fijación de la huella de carbono. Eso es algo que se puede calcular y lo que habría que hacer es que alguien lo certifique”.

Ese alguien lo hemos encontrado entre los miembros de la “Asociación Instituto de Investigación y Desarrollo Rural Serranía Celtibérica”, el doctor García Pérez, al que se le encomendó el estudio. El resultado es determinante: “la Serranía Celtibérica es el pulmón del sur de Europa”. “Asumiendo que las zonas forestales no emiten CO2, un habitante de la Serranía Celtibérica absorbe un mínimo de 61,2 veces más emisiones que el español medio”. Y la compensación que debería recibir la Serranía Celtibérica a lo largo de los próximos 20 años queda calculada “entre 6.680 y 9.140 millones de euros”.

Debe recordarse que Serranía Celtibérica, un territorio superior al doble de Cataluña, y con una densidad de 7,01 hab/km2, tiene 74.378 habitantes menos que el “Área Urbana Funcional” de Vigo. El Defensor del Pueblo ha reconocido que se encuentra en situación de “Catástrofe Demográfica” y ha demandado que se tomen medidas urgentes para detener la lacra de la despoblación. Una de ellas, como resultado de este informe, debe ser que la central de Andorra continué hasta el 2.030.

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Last Modified: febrero 17, 2019

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