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Presidencia confía en que el Ministro de Sanidad y las comunidades autónomas tengan en cuenta las zonas escasamente pobladas de España delimitadas por la RUSC para la desescalada

  • En respuesta a la propuesta de la Red de Universidades de la Serranía Celtibérica, de utilizar como base del desconfinamiento las “unidades territoriales no administrativas” en virtud de la población
  • Todos los presidentes de las respectivas comunidades autónomas ya han recibido la propuesta de utilizar como base de sus planes de desescalada las “unidades territoriales no administrativas” desarrolladas desde la RUSC
  • La propuesta se ajustaría al punto de la Orden ministerial del tres de mayo que indicaba que podrán proponerse ámbitos de aplicación de los planes diferenciados “en unidades de nivel territorial distinto”, especificando “razones por las que se considera que el territorio en cuestión tiene unas condiciones de homogeneidad” que aconsejan un tratamiento diferencial

15-mayo-2020 (Teruel)- El director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Iván Redondo, remitió con fecha de ayer una carta de contestación a la oferta realizada por  la Red de Universidades Serranía Celtibérica (RUSC) a todos los presidentes de las respectivas comunidades autónoma, así como al Ministerio de Sanidad, para utilizar como base de la desescalada la metodología aplicada por la RUSC para que las “unidades territoriales no administrativas” correspondientes a las NUTS de las “Áreas Escasamente Pobladas” de España, delimitadas por la experta de la Asociación Instituto de Investigación y Desarrollo Rural Serranía Celtibérica, Pilar Burillo, sirvan como base de los planes para la transición a una nueva normalidad, como recoge la Orden del Ministerio de Sanidad dedicada a la cogobernanza frente al COVID-19, y los planes se ajusten a criterios de igualdad para territorios homogéneos.

En el escrito dirigido por Iván Redondo al presidente de la Comisión de Seguimiento de la Red de Universidades de la Serranía Celtibérica, Francisco Burillo, expresa su agradecimiento “por su espíritu constructivo al hacernos partícipes de esta información y de su generosa disposición para colaborar en la gestión del Plan para la transición”, y añade: “En este sentido, tenemos la confianza en que tanto las comunidades autónomas como el ministro de Sanidad, que asumirá las decisiones necesarias como autoridad delegada para dicho proceso de desescalada, y a los que han hecho llegar su trabajo, tendrán en consideración sus propuestas”.

En el mismo escrito, el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno comunica que ha dado remisión de la propuesta de la RUSC al ministro de Sanidad para que tenga conocimiento directo de las cuestiones “de las que tan amablemente ha informado al Presidente”.

Según la orden publicada el pasado tres de mayo, aunque la unidad territorial de referencia que se fija es la provincia, la isla o la ciudad autónoma, podrán proponerse ámbitos de aplicación diferenciados en unidades de nivel territorial distinto, y, en este sentido, esgrimir las razones por las que se considera que el territorio en cuestión tiene unas condiciones de homogeneidad que aconsejan un tratamiento común del mismo y diferenciado del resto de la provincia o de la comunidad autónoma.

Desde la Red de Universidades Serranía Celtibérica se recordaba en el escrito remitido a Presidencia del Gobierno, Ministerio de Sanidad y comunidades autónomas, que el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa fijaron en el Reglamento (CE) 1059/2003 “establecer una nomenclatura común de unidades territoriales estadísticas (NUTS)”, donde además de las “unidades administrativas”, que en el caso de las NUT 3 corresponden a las provincias, se impulse la creación de NUTS correspondientes a “unidades no administrativas”, por “circunstancias económicas, sociales, históricas, culturales, geográficas o medioambientales”, como es el caso.

La Red de Universidades Serranía Celtibérica ofrece su metodología territorial a las comunidades autónomas como base de sus planes

  • Con motivo de la Orden del Ministerio de Sanidad, por la que se regula el proceso de cogobernanza con las comunidades autónomas para la transición a una nueva normalidad
  • Todos los presidentes de las respectivas comunidades autónomas recibieron el 4 de mayo la propuesta de utilizar como base de sus planes de desescalada las “unidades territoriales no administrativas” desarrolladas desde la RUSC siguiendo criterios europeos
  • La propuesta se ajustaría al punto de la Orden ministerial que indica que podrán proponerse ámbitos de aplicación de los planes diferenciados “en unidades de nivel territorial distinto”, especificando “razones por las que se considera que el territorio en cuestión tiene unas condiciones de homogeneidad” que aconsejan un tratamiento diferencial
  • Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el ministro de Sanidad, Salvador Illa, fueron informados ayer del ofrecimiento a los presidentes regionales

5-mayo-2020 (Teruel)- La Red de Universidades Serranía Celtibérica (RUSC) ha ofrecido a todos los presidentes de las respectivas comunidades autónomas la metodología para definir las “unidades territoriales no administrativas” españolas para que los planes que desarrollen para la transición a una nueva normalidad, como recoge la Orden del Ministerio de Sanidad dedicada a la cogobernanza con dichas comunidades frente al COVID-19, se ajusten a criterios de igualdad para territorios homogéneos.

Según la orden publicada el tres de mayo, aunque la unidad territorial de referencia que se fija es la provincia, la isla o la ciudad autónoma, podrán proponerse ámbitos de aplicación diferenciados en unidades de nivel territorial distinto, y, en este sentido, esgrimir las razones por las que se considera que el territorio en cuestión tiene unas condiciones de homogeneidad que aconsejan un tratamiento común del mismo y diferenciado del resto de la provincia o de la comunidad autónoma.

Desde la Red de Universidades Serranía Celtibérica se recuerda que el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa fijaron en el Reglamento (CE) 1059/2003 “establecer una nomenclatura común de unidades territoriales estadísticas (NUTS)”, donde además de las “unidades administrativas”, que en el caso de las NUT 3 corresponden a las provincias, se impulse la creación de NUTS correspondientes a “unidades no administrativas”, por “circunstancias económicas, sociales, históricas, culturales, geográficas o medioambientales”.

Según el presidente de la comisión de seguimiento de la RUSC, el profesor Francisco Burillo, “nada nos podía hacer presagiar esta terrible pandemia a la que, mientras llegan fármacos y vacunas que la combatan, parece que solo podemos hacer frente mediante medidas de higiene y distanciamiento social”. “Dado que el COVID-19 no entiende de fronteras, ni de límites administrativos, creemos que puede ser de gran utilidad la metodología que hemos desarrollado para agrupar los territorios, siguiendo los criterios marcados por Europa, en virtud de su población, del distanciamiento de las personas. Territorios que para una atención y control sanitario pueden parcelarse por sus áreas de salud”, añade.

Desde la RUSC se ha hecho llegar tanto a los presidentes de los gobiernos regionales, como al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al ministro de Sanidad, Salvador Illa, el resultado del trabajo de la investigadora de la Universidad de Zaragoza Pilar Burillo que permitió visibilizar por primera vez en 2018 que en el 54% del territorio vive el 5% de la población, y que dicha población, además, se agrupa en áreas escasamente pobladas, con menos de 12,5hab/km2, y muy escasamente pobladas, con menos de 8 hab/km2, como recogió el Defensor del Pueblo en su reciente estudio “La situación demográfica en España”.

“Creemos que nuestro trabajo puede servir como marco de actuación para que la transición a la normalidad para hacer frente al COVID-19 sea planteada en términos de igualdad en los territorios que aún formando parte de diferentes comunidades autónomas tienen en común circunstancias demográficas, y, en definitiva, distanciamiento social como consecuencia de la despoblación”, concluye.

La densidad demográfica de Serranía Celtibérica desciende a 6,99 habitantes por kilómetro cuadrado

  • Según el estudio realizado por la experta Pilar Burillo, con los últimos datos del INE, el 89% de esta interregión tiene una densidad media de 3,42 hab/km2 y un índice de envejecimiento del 448,39%
  • Con estos datos, Serranía Celtibérica se convierte en el primer territorio europeo que alcanzará la “neutralidad demográfica” mucho antes del 2050
El “Pulmón de Europa del Sur”, en situación de “emergencia demográfica”

24-enero-2020 (Teruel)- La situación de despoblación de la interregión Serranía Celtibérica es demoledora, según se desprende del estudio realizado por la experta de la Asociación Instituto de Investigación y Desarrollo Rural Serranía Celtibérica, Pilar Burillo, con los nuevos datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) referentes al 1 de enero de 2019, y siguiendo los nuevos criterios aprobados por el Parlamento Europeo. La población de esta interregión, formada por 1.355 municipios, y 65.824 km2 de extensión -más del doble que Cataluña o Bélgica-, ha descendido a 460.613 personas, lo que da una densidad de 6,99 hab/km2. La situación se podría calificar de “emergencia demográfica” si además se tiene en cuenta que la población que reside todo el año en la mayoría de los municipios suele ser un tercio de la censada.

En el nuevo trabajo realizado por la investigadora se presentan, por primera vez, los datos de Serranía Celtibérica separados por provincias. Por orden de menor a mayor densidad de población, en el primer grupo se encontrarían: Guadalajara (4,21 hab/km2); La Rioja (4,96 hab/km2), Castellón (5,51 hab/km2) y Valencia (6,01 hab/km2). Destaca Guadalajara por repartirse dicha población en el 91,08% de su provincia -46.848 habitantes en 11.114,97 km2)-. En el tramo superior se hallarían Teruel (7,06 hab/km2), Cuenca (7,83 hab/km2) y Soria (8,61 hab/km2), provincia que íntegramente estaría dentro de la interregión Serranía Celtibérica y que junto a Zaragoza (9,55 hab/km2) serían las dos provincias con densidad de población por encima de 8 hab/km2. En la franja intermedia estarían Segovia (6,15 hab/km2) y Burgos (6,59 hab/km2).

El descenso poblacional de Serranía Celtibérica es alarmante. En 1940 contaba con 982.616 habitantes y una densidad de 14,92 hab/km2. Hasta el año 2001 emigraron 481.936 personas, dejando el territorio en 500.680. Pero en el siglo XXI el descenso ha sido de 40.067, debido, esencialmente, a las defunciones.

Si se atiende a los 1.215 municipios con una densidad de población inferior a 12,5 hab/km2, la situación es escalofriante. Con datos de 2018, la población desciende a 200.843 habitantes, menos de la mitad; y, al ocupar un territorio de 58.643 km2, esto es el 89%, la densidad media de 3,42 hab/km2. Una cifra alarmante si se tiene en cuenta que en Geografía Humana menos de 10 hab/km2 se considera desierto demográfico. En cuanto a la edad de sus habitantes, los menores de 15 años son 15.327 y los mayores de 65 suman 68.726, lo que da lugar al índice de envejecimiento mayor de toda Europa, 448,39%; mientras el de España es de 120%.

En un momento en el que la Unión Europea y el Gobierno de España han puesto como acción prioritaria el cambio climático para alcanzar la neutralidad en el año 2050, Serranía Celtibérica hace años que la ha superado, pero, utilizando el símil, se puede afirmar que Serranía Celtibérica, calificada como el “Pulmón de Europa del Sur”, será el primer territorio europeo en alcanzar la “neutralidad demográfica” mucho antes del 2050.

Lo grave de esta situación, según la Asociación Instituto de Investigación y Desarrollo Rural Serranía Celtibérica, es el acto continuado de “demotanasia” al que está sometido este territorio, a pesar de que la Comisión Mixta Congreso-Senado aprobó por unanimidad, el 8 de octubre del 2015, la “Proposición no de Ley sobre el Proyecto Serranía Celtibérica contra la despoblación”, sin que se haya ejecutado ninguno de sus puntos.