COMUNICADO: Serranía Celtibérica se suma a la manifestación del 31 de marzo de la “España Abandonada

La España Abandonada, Idus de marzo, día 15 de 2019

Desde el proyecto “Serranía Celtibérica”, nos sumamos a la convocatoria contra la despoblación del 31 de marzo de 2019, en Madrid, y proponemos que el lema de la convocatoria de la “España Vaciada” se sustituya por el de la “España Abandonada”.

Porque, aunque somos pocos, la España rural del interior no está vacía.

Quedamos quienes nos hemos resistido a emigrar a las grandes ciudades.

Quedamos los custodios del territorio, de su inmenso patrimonio natural y cultural, para disfrute de toda la sociedad, rural y urbana.

Quedamos quienes cuidamos los bosques para que sigan proporcionando el oxígeno y el relax espiritual a los habitantes hacinados de las ciudades contaminadas.

Quedamos los guardianes de los pueblos para que los fines de semana y en periodos vacacionales regresen quienes se han visto obligados a emigrar.

Quedamos quienes  amamos el paisaje y el patrimonio cultural sin distinciones ni barreras locales; los  monumentos y las construcciones populares diversas, las casas de nuestros pueblos,  los conjuntos históricos, la paleontología, los paisajes geológicos y mineros, el patrimonio industrial,  las manifestaciones culturales populares materiales e inmateriales, las redes de caminos de España y con ellas  las vías ferroviarias  históricas y las vías pecuarias. 

Quedamos los agricultores y ganaderos que, aunque pocos, seguimos dando de comer a la España poblada y metropolitana.

Quedamos los que aportamos las investigaciones para visibilizar nuestra situación extrema, para así poder reivindicar lo que en justicia nos corresponde en el marco de la legislación europea.

Quedamos quienes seguimos rescatando para la posteridad los últimos testimonios de la cultura milenaria del campesinado, ese patrimonio inmaterial que, recientemente la UNESCO, está declarando Patrimonio de la Humanidad, pero que al que solo le quedan diez años de existencia en la memoria viva de nuestros mayores.

Quedamos los que construimos desde las utopías realizables un Mundo Rural Vivo que se puede visualizar en la red de personas, que con su ejemplo y coherencia siguen unidos a la “Tierra Madre”

Quedamos también, los que creemos firmemente en que con esperanza, alegría y responsabilidad podremos transformar esta realidad impuesta.

Quedamos todos aquellos que sentimos firmemente que: “Solos no somos nada. Juntos somos más fuertes. Unidos en coherencia trabajando en Red por un objetivo común… Invencibles”

Por todo ello, desde el proyecto “Serranía Celtibérica”:

Nos sumamos a la manifestación, porque fuimos los primeros de España que en el 2011 visibilizamos el mayor desierto demográfico por despoblación de toda Europa,  Serranía Celtibérica. Interregión que agrupa a 1.383 municipios de las provincias de Burgos, Segovia, Soria, Guadalajara, Cuenca, Teruel, Zaragoza, Castellón y Valencia y la comunidad de La Rioja. Un territorio que, con una extensión de 65.732 km2 (el doble de Bélgica o nueve veces la del País Vasco), tiene censada, en 2018, una población de tan solo 462.081 habitantes, 75.819 menos que el área urbana funcional de Vigo, y una densidad de 7,01 hab por km2. Compartía con Laponia el ser los dos únicos territorios europeos con muy baja densidad de población, por debajo de 8 hab/km2, de ahí que procediéramos a llamarla la Laponia del Sur, Laponia española o del Mediterráneo.

Nos sumamos, porque el 18 de enero de 2014, las Plataformas y Movimientos ciudadanos Soria Ya!, La Otra Guadalajara, Plataforma Sierra Norte (Guadalajara) y Teruel Existe, reunidos en Medinaceli, emitieron un comunicado valorando como muy positivo el “proyecto Burillo, Serranía Celtibérica”. Entonces, denunciaron “la situación de emergencia o situación límite para subsistir y, más aún, para desarrollarse en un futuro” de la Serranía Celtibérica. Manifestaron la adhesión al “Manifiesto Serranía Celtibérica” (www.celtiberica.es), y adquirieron el compromiso de “realizar todas aquellas acciones a nuestro alcance para divulgar entre la ciudadanía del territorio “Serranía Celtibérica” el proyecto y sus ventajas”.

Nos sumamos, porque en  2015 se nos invitó a presentar el Proyecto Serranía Celtibérica en las dos Comisiones del Senado creadas en materia de despoblación y  Serranía Celtibérica fue la única medida de acción local de toda España seleccionada. Y, también, las Cortes de España y las de Aragón aprobaron en el 2015 sendas Proposiciones no de Ley, a favor de Serranía Celtibérica.

  • Para que se reconociera su identidad interregional en el marco de la Europa de las Regiones, como región escasamente poblada, región montañosa y zona rural remota.
  • Para impulsar que la cultura celtibérica sea declarada y reconocida como Patrimonio de la Humanidad.
  • Para que se aplicara el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
  • Para que su territorio y población fuera destino de la quinta Inversión Territorial Integrada.
  • Para que se impulsara su Instituto de Investigación con sede en el Campus de Teruel y Parque Arqueológico de Segeda, como centro piloto y de excelencia para la transferencia de I+D+i al desarrollo rural. Instituto de investigación al que las Cortes de Aragón propusieron que se firmara un convenio de colaboración, incluyendo dotación económica.

Nos sumamos, porque el Proyecto Serranía Celtibérica es el mejor ejemplo de “demotanasia”, acertada palabra acuñada por Pilar Burillo, ya que ninguna de las propuestas anteriores se han cumplido. Incluso el Gobierno de Aragón se ha opuesto a las alegaciones presentadas en los presupuestos del 2016 a 2018 a que se dotara al Instituto de Investigación Serranía Celtibérica con la cantidad de 30.000 euros.

Nos sumamos, porque desde enero de 2017, en el que se nos quiere hacer creer que la despoblación se ha convertido en una cuestión de Estado, se han realizado múltiples congresos y encuentros, y en ninguno de ámbito nacional se nos ha invitado.

Nos sumamos, porque a pesar de que no nos apoyen económicamente y el  poder político y económico no quiera que nuestra voz se escuche, sabemos que tenemos el apoyo de la sociedad. Por ello seguimos insistiendo y resistiendo, aunque somos conscientes que Serranía Celtibérica es el único territorio donde resistir no es vencer, como se vio en Numancia en el año 133 a. de C.

Nos sumamos, porque en la comparecencia del profesor Burillo en el 2017 en la Comisión del Senado sobre el Reto Demográfico se comprometió a que la Asociación Instituto de Investigación Serranía Celtibérica elaborara el mapa de la despoblación de España.

Nos sumamos, porque con financiación “cero”, y desde Teruel, la investigadora Pilar Burillo ha sido la única especialista de toda Europa que ha delimitado los territorios de baja densidad de población, siguiendo los criterios marcados por la Unión Europea, de baja densidad de población por debajo de 12,5 hab/km2 y de muy baja densidad de población por debajo de 8 hab/km2. Criterios que, en reunión en Bruselas con el vicepresidente del Parlamento Europeo, Ramón Luis Valcárcel, supieron valorar, y presentaron como alegación a las Disposiciones Comunes para el reparto de los fondos europeos. Y el 14 de febrero fueron aprobados estos criterios.

Nos sumamos, porque estamos orgullosos que desde el Instituto de Investigación de Teruel hayamos conseguido que a los territorios de baja densidad de población de toda Europa se les pueda aplicar el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y el 5% de los Fondos FEDER, que supone 13.000 millones de euros. Pero esto solo es el inicio de lo que en justicia nos corresponde.

Nos sumamos, porque la investigadora Pilar Burillo ha podido demostrar que España, con el 53,95% de su territorio por debajo de 12,5 hab/km2, encabeza con creces los territorios despoblados de Europa meridional, el siguiente es Portugal con el 24%, que sumando a este país los porcentajes de Italia y Grecia no se llega  las cifras de España. Lo que indica que se ha llegado a esta situación por una acción continuada y centenaria de “demotanasia”, acentuada en estos últimos años, donde los poderes políticos se han negado a tomar medidas eficaces para combatir la lacra de la despoblación. Solo se han puesto unas tiritas para curar un enfermo terminal, valga el símil.

Nos sumamos, porque desde Teruel hemos conseguido que 4.375 municipios de España, agrupados en 10 “Áreas Escasamente Pobladas” puedan ya elevar su voz, pedir que se aplique de forma inmediata el acuerdo del 14 de febrero del Parlamento Europeo, para que se tomen de forma urgente las medidas que reviertan la lacra de la despoblación, con una dotación económica extraordinaria ya en los presupuestos del 2019, para recuperar la multimillonaria deuda histórica y un trato fiscal discriminatorio.

Nos sumamos, porque el Dr Javier García Pérez, consultor internacional del departamento forestal de la FAO, desde Roma ha elaborado el estudio: “El coste social del carbono: oportunidades en la Serranía Celtibérica”, donde concluye que SC es el pulmón del sur de Europa, que la compensación por la absorción de CO2 que debería recibir la SC a lo largo de los próximos 20 años se cifra entre 6.680 y 9.140 millones de euros. Esto es, que la España Abandonada no debe pagar los costes del cambio climático con medidas como el cierre inmediato de las térmicas y minas de carbón. Nuestros territorios son los que absorben en sus bosques el CO2 producido por las áreas urbanas.

Nos sumamos, porque Serranía Celtibérica, acompañados de la Plataforma Viriatos de Zamora presentamos el 27 de noviembre del 2018 ante el Defensor de Pueblo la extrema situación en que se encuentran las 2.520.651 personas censadas en los 272.995 km2 de la España Abandonada. Se le pidió la declaración de “Zona en situación de Catástrofe Demográfica”, pero la queja elevada por el Defensor del Pueblo al Gobierno de España y a las comunidades autónomas, a fecha de hoy no ha tenido respuesta alguna. La “demotanasia” continúa.

Las 10 áreas escasamente pobladas de la “España Abandonada” deben tener ventajas fiscales

  • El reconocimiento por el Parlamento Europeo de estos territorios desfavorecidos, con menos de 12,5 hab/km2, y con menos de 8, respectivamente, supone poder aplicar ya el art. 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea
  • El nuevo mapa de la despoblación realizado por Pilar Burillo, con datos de 2018, muestra la debacle poblacional que se está produciendo en el 54% del territorio español, que debe declararse en situación de “catástrofe demográfica”

12-marzo-2019 (Teruel).– El pasado 14 de febrero, el Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento de Disposiciones Comunes para el reparto de los futuros fondos europeos que reconoce, por primera vez, la despoblación, y los criterios que definen las áreas con desventajas y desafíos naturales o demográficos delimitadas por agrupación de unidades administrativas locales (LAU): el de las áreas escasamente pobladas, con una densidad de población inferior a 12,5 km2; y el de las muy escasamente pobladas, para las de menos de 8 hab/km2.

Este reconocimiento es un hito en la lucha contra la despoblación que se alcanza gracias a las alegaciones presentadas por el vicepresidente del Parlamento Europeo, Ramón Valcárcel, respaldadas por unanimidad tanto por los eurodiputados españoles populares como socialistas.

Varcárcel conoció, víspera del período de presentación de alegaciones, el trabajo realizado por la investigadora de la Universidad de Zaragoza y experta en SIG y en análisis demográficos, Pilar Burillo, quien, aplicando una metodología única en Europa, desde la Asociación Instituto para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, en Teruel, había delimitado los territorios, aplicando estos parámetros que dieron lugar al primer mapa de la despoblación de España y Sur de Europa que se realizaba.

Este reconocimiento por parte del Parlamento Europeo implica, además, que el Gobierno de España puede aplicar el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea a las 10 áreas escasamente pobladas o SESPAs. Esto supondría, entre otras medidas, que estas áreas desfavorecidas se beneficiaran de las ventajas que, hasta ahora, solo disfrutaban en Europa las insulares ultraperiféricas, como es el caso de Islas Canarias. Con el nuevo Reglamento, las áreas de baja densidad deben gozar de forma inmediata de medidas que, por ejemplo, favorecerían la creación de empleo, mediante la aplicación a las empresas de un IVA del 7% y de un impuesto de sociedades del 4%. También afectaría al ámbito sanitario, tan reclamado desde el rural, cuyo personal podría beneficiarse de un incremento salarial y de importantes descuentos fiscales si fijaran sus domicilios familiares en estos territorios. Unas ventajas que repercutirían, igualmente, en el ámbito de la Educación.

Es importante señalar que estos beneficios fiscales, que favorecerían la fijación de población en el medio rural, no implicaría grandes costes para el Estado, ya que, en el caso de Canarias, estas medidas están afectando a una población de 2.127.685 habitantes que viven en 7.447 km2 y una densidad de 283 hab/km2. En el caso de las áreas despobladas de España, repercutiría en una población censada de 2.520.651 personas que habitan en 272.995 km2, lo que da una densidad media de 9,23 hab/km2.

Una nueva tipología territorial

El acuerdo nº 2016 / 0393 de la Comisión Euroepa señalaba que se debía añadir a las tipología territoriales de NUTs 2, o Regiones, y NUT 3, o provincias, otras nuevas que delimitaran las áreas rurales y urbanas. El objetivo, que Eurostat pueda ofrecer una información fidedigna “para reducir las disparidades entre las regiones europeas y fomentar el crecimiento, el empleo y el desarrollo sostenible en las regiones y zonas desfavorecidas, en el marco de la política de cohesión y desarrollo territorial”.

Las áreas urbanas ya están definidas desde el año 2000, como “Áreas Urbanas Funcionales”, de forma que incluyen las ciudades con más de 50.000 habitantes y las franjas periurbanas colindantes. Así la de Madrid  tiene 6.717.713 habitantes, pues se extiende por los municipios colindantes de Castilla la Mancha, caso del corredor del Henares.

Sin embargo, las áreas rurales, que ya estaban delimitadas por la investigadora Pilar Burillo agrupando municipios hasta formar territorios continuos por debajo de 8 hab/km2 y 12,5 hab/km2, no estaban reconocidas hasta el acuerdo del 14 de febrero.

El papel de las entidades locales en la gobernanza multinivel.

Los nuevos criterios europeos recogidos en el Reglamento de Disposiciones comunes suponen, además, el reconocimiento de la autoridad de las entidades locales o municipios en el reparto de los fondos europeos como entidades finalistas, una gestión que se realizaría siguiendo un modelo de gobernanza multinivel impulsado por la Unión Europea. Llamando a la participación de los actores sociales, económicos e investigadores en la elaboración y ejecución de la política comunitaria.

El “Libro Blanco sobre la gobernanza” de la Comisión europea establece que una buena gobernanza debe basarse en cinco principios acumulativos: la transparencia institucional, la participación ciudadana, la responsabilidad de los agentes implicados, la eficacia en la toma de decisiones y un esfuerzo continuado de coherencia

Mapa actualizado de la despoblación de España

Según el mapa actualizado por la investigadora Pilar Burillo, con los últimos datos emitidos por el INE, correspondientes a 2018, el 5,39 % de la población española vive en el 53,95%. del territorio.

España encabeza con creces los países de baja demografía por despoblación de Europa. Pues el siguiente es Portugal con el 24%. Pero desgraciadamente no estamos ante una foto fija. La gráfica de la evolución de la población desde 2012 muestra que las diez áreas de baja densidad de población de España han perdido en seis años 239.487 personas.

Estos datos demuestran, además, que son erróneas las interpretaciones que aseguran que se ha producido en los últimos años una segunda migración de la población rural a las ciudades, tras la de los años 60-70 del siglo XX, por el aumento poblacional existente en el ámbito urbano. La situación a fecha de hoy es bien distinta. En los pueblos no hay más población porque la que hay fallece, entre otras causas, por envejecimiento. En cuanto a los jóvenes, su marcha no es a las ciudades, sino a otros países, vaciando de talento el territorio rural, y, por tanto, el nacional.

La previsión es que la situación empeore en los años próximos y se asista a una debacle poblacional. Si se observa la pirámide de edades de la población de los 4.375 municipios de la “España Abandonada”, correspondiente al año 2015, encontramos el máximo engrosamiento en la franja de los años 50 a 54, que corresponde al “Baby Boom” producido en los años 60. En diez años tendremos una pirámide totalmente invertida, con una base mínima dado la drástica disminución de nacimientos en el medio rural y la consiguiente falta de relevo generacional. Urge, pues, declarar la situación de “Catástrofe Demográfica” y aplicar de forma urgente el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para revertir la lacra de la despoblación.

Las 10 áreas escasamente pobladas de la “España Abandonada” deben tener ventajas fiscales

  • El reconocimiento por el Parlamento Europeo de estos territorios desfavorecidos, con menos de 12,5 hab/km2, y con menos de 8, respectivamente, supone poder aplicar ya el art. 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea
  • El nuevo mapa de la despoblación realizado por Pilar Burillo, con datos de 2018, muestra la debacle poblacional que se está produciendo en el 54% del territorio español, que debe declararse en situación de “catástrofe demográfica”

El pasado 14 de febrero, el Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento de Disposiciones Comunes para el reparto de los futuros fondos europeos que reconoce, por primera vez, la despoblación, y los criterios que definen las áreas con desventajas y desafíos naturales o demográficos delimitadas por agrupación de unidades administrativas locales (LAU): el de las áreas escasamente pobladas, con una densidad de población inferior a 12,5 km2; y el de las muy escasamente pobladas, para las de menos de 8 hab/km2.

Este reconocimiento es un hito en la lucha contra la despoblación que se alcanza gracias a las alegaciones presentadas por el vicepresidente del Parlamento Europeo, Ramón Valcárcel, respaldadas por unanimidad tanto por los eurodiputados españoles populares como socialistas.

Varcárcel conoció, víspera del período de presentación de alegaciones, el trabajo realizado por la investigadora de la Universidad de Zaragoza y experta en SIG y en análisis demográficos, Pilar Burillo, quien, aplicando una metodología única en Europa, desde la Asociación Instituto para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, en Teruel, había delimitado los territorios, aplicando estos parámetros que dieron lugar al primer mapa de la despoblación de España y Sur de Europa que se realizaba.

Este reconocimiento por parte del Parlamento Europeo implica, además, que el Gobierno de España puede aplicar el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea a las 10 áreas escasamente pobladas o SESPAs. Esto supondría, entre otras medidas, que estas áreas desfavorecidas se beneficiaran de las ventajas que, hasta ahora, solo disfrutaban en Europa las insulares ultraperiféricas, como es el caso de Islas Canarias. Con el nuevo Reglamento, las áreas de baja densidad deben gozar de forma inmediata de medidas que, por ejemplo, favorecerían la creación de empleo, mediante la aplicación a las empresas de un IVA del 7% y de un impuesto de sociedades del 4%. También afectaría al ámbito sanitario, tan reclamado desde el rural, cuyo personal podría beneficiarse de un incremento salarial y de importantes descuentos fiscales si fijaran sus domicilios familiares en estos territorios. Unas ventajas que repercutirían, igualmente, en el ámbito de la Educación.

Es importante señalar que estos beneficios fiscales, que favorecerían la fijación de población en el medio rural, no implicaría grandes costes para el Estado, ya que, en el caso de Canarias, estas medidas están afectando a una población de 2.127.685 habitantes que viven en 7.447 km2 y una densidad de 283 hab/km2. En el caso de las áreas despobladas de España, repercutiría en una población censada de 2.520.651 personas que habitan en 272.995 km2, lo que da una densidad media de 9,23 hab/km2.

Una nueva tipología territorial

El acuerdo nº 2016 / 0393 de la Comisión Euroepa señalaba que se debía añadir a las tipología territoriales de NUTs 2, o Regiones, y NUT 3, o provincias, otras nuevas que delimitaran las áreas rurales y urbanas. El objetivo, que Eurostat pueda ofrecer una información fidedigna “para reducir las disparidades entre las regiones europeas y fomentar el crecimiento, el empleo y el desarrollo sostenible en las regiones y zonas desfavorecidas, en el marco de la política de cohesión y desarrollo territorial”.

Las áreas urbanas ya están definidas desde el año 2000, como “Áreas Urbanas Funcionales”, de forma que incluyen las ciudades con más de 50.000 habitantes y las franjas periurbanas colindantes. Así la de Madrid  tiene 6.717.713 habitantes, pues se extiende por los municipios colindantes de Castilla la Mancha, caso del corredor del Henares.

Sin embargo, las áreas rurales, que ya estaban delimitadas por la investigadora Pilar Burillo agrupando municipios hasta formar territorios continuos por debajo de 8 hab/km2 y 12,5 hab/km2, no estaban reconocidas hasta el acuerdo del 14 de febrero.

El papel de las entidades locales en la gobernanza multinivel.

Los nuevos criterios europeos recogidos en el Reglamento de Disposiciones comunes suponen, además, el reconocimiento de la autoridad de las entidades locales o municipios en el reparto de los fondos europeos como entidades finalistas, una gestión que se realizaría siguiendo un modelo de gobernanza multinivel impulsado por la Unión Europea. Llamando a la participación de los actores sociales, económicos e investigadores en la elaboración y ejecución de la política comunitaria.

El “Libro Blanco sobre la gobernanza” de la Comisión europea establece que una buena gobernanza debe basarse en cinco principios acumulativos: la transparencia institucional, la participación ciudadana, la responsabilidad de los agentes implicados, la eficacia en la toma de decisiones y un esfuerzo continuado de coherencia

Mapa actualizado de la despoblación de España

Según el mapa actualizado por la investigadora Pilar Burillo, con los últimos datos emitidos por el INE, correspondientes a 2018, el 5,39 % de la población española vive en el 53,95%. del territorio.

España encabeza con creces los países de baja demografía por despoblación de Europa. Pues el siguiente es Portugal con el 24%. Pero desgraciadamente no estamos ante una foto fija. La gráfica de la evolución de la población desde 2012 muestra que las diez áreas de baja densidad de población de España han perdido en seis años 239.487 personas.

Estos datos demuestran, además, que son erróneas las interpretaciones que aseguran que se ha producido en los últimos años una segunda migración de la población rural a las ciudades, tras la de los años 60-70 del siglo XX, por el aumento poblacional existente en el ámbito urbano. La situación a fecha de hoy es bien distinta. En los pueblos no hay más población porque la que hay fallece, entre otras causas, por envejecimiento. En cuanto a los jóvenes, su marcha no es a las ciudades, sino a otros países, vaciando de talento el territorio rural, y, por tanto, el nacional.

La previsión es que la situación empeore en los años próximos y se asista a una debacle poblacional. Si se observa la pirámide de edades de la población de los 4.375 municipios de la “España Abandonada”, correspondiente al año 2015, encontramos el máximo engrosamiento en la franja de los años 50 a 54, que corresponde al “Baby Boom” producido en los años 60. En diez años tendremos una pirámide totalmente invertida, con una base mínima dado la drástica disminución de nacimientos en el medio rural y la consiguiente falta de relevo generacional. Urge, pues, declarar la situación de “Catástrofe Demográfica” y aplicar de forma urgente el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para revertir la lacra de la despoblación.